Cables Análisis
El país sin mar por donde pasan los datos
Estados Unidos revocó las visas de tres funcionarios chilenos por un cable submarino. Bolivia no tiene mar, pero por su territorio corre la ruta terrestre de menor latencia entre el Atlántico y el Pacífico sudamericanos: 55 milisegundos entre São Paulo y Lima. Comteco, una de las cooperativas que construyó ese camino, lleva más de quinientos días paralizada.
Por Violeta Ayala — Tecnóloga Creativa
El internet
Son las once de la noche en Cochabamba y le escribo un mensaje a mi hermano en Sídney, del otro lado del mundo, y llega antes de que alcance a soltar el teléfono.
Salió de mi teléfono, cruzó Bolivia por un cable enterrado, se fue del país por una frontera, subió hasta una playa del Pacífico y ahí se metió al mar, porque más del 95 por ciento del tráfico mundial de datos viaja por el fondo del océano y los satélites llevan una porción mínima.
Once de la noche en Cochabamba. El mensaje cruza el país por fibra enterrada, sube a una playa del Pacífico y se mete al mar.
El internet, que nos enseñaron a imaginar como una nube flotando encima de nuestras cabezas, está debajo del agua, en el lugar más oscuro y menos vigilado del planeta.
Un cable submarino es del grosor de una manguera de jardín y adentro lleva hebras de vidrio finas como un cabello por las que viaja luz, nada más que eso.
Mi mensaje, tu transferencia, la videollamada con tu hijo que se fue a España, todo eso son pulsos de luz cruzando el océano dentro de un tubo apoyado en el fondo, entre peces y anclas, a merced de cualquier barco que arrastre el ancla donde no debe.
Cómo viaja tu internet
Toca cada paso del recorrido.
Nada de eso es natural ni inevitable, porque cada cable lo pagó alguien, lo tendió un barco, lo autorizó un Estado y lo repara una empresa que cobra por ir a buscarlo al fondo del mar.
Alguien decidió por dónde pasa mi voz, y esa decisión, que suena a ingeniería y a permisos municipales, es hoy una de las más políticas que existen.
Lo que pasó en Chile
Chile está a punto de convertirse en la puerta de entrada de los datos del Pacífico a Sudamérica. El cable Humboldt, de Google con la estatal Desarrollo País, une la costa chilena con Sídney: 14.800 kilómetros, 16 pares de fibra, y una segunda rama de 6.500 kilómetros hacia Ciudad de Panamá.
Es el primer enlace directo entre Sudamérica y Asia-Pacífico. La comisión regional de Valparaíso aprobó su instalación en junio de 2026, el tendido termina este año y la operación comercial arranca entre 2027 y 2028.
Había otro cable en carpeta. El Chile-China Express, impulsado por China Mobile, conectaría Hong Kong con Valparaíso.
Está congelado. El expediente duerme en los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores, y la Subsecretaría de Telecomunicaciones confirmó por transparencia que no ha dictado ninguna resolución.
Hay un dato que explica todo lo demás. En febrero de 2026, Estados Unidos revocó las visas de tres funcionarios chilenos por ese cable: el ministro de Transportes, el subsecretario de Telecomunicaciones y su jefe de gabinete.
Visas revocadas por una obra de fibra óptica. Eso es lo que vale hoy decidir por dónde pasan los datos de un continente.
Cuando se corta un cable
En el mundo se registran unas 200 fallas de cable submarino al año. La mayoría son accidentes de pesca y anclas. Pero no todas.
Los cables que conectan la isla de Matsu con Taiwán se cortaron más de veinte veces en cinco años. En 2023, la isla quedó más de cincuenta días sin internet y mandar un mensaje de texto tomaba veinte minutos. La gente se juntaba de noche afuera de las tiendas de la telefónica buscando señal.
En febrero de 2024, cuatro cables dañados en el Mar Rojo afectaron una porción enorme del tráfico entre Europa y Asia.
Hong Kong tiene doce sistemas de cable aterrizando en su territorio. Eso lo vuelve un centro mundial y, al mismo tiempo, un blanco.
La ruta que sí tenemos
Bolivia no tiene mar, entonces no puede tener un aterrizaje de cable. Nunca vamos a ser Valparaíso.
Lo que sí tenemos es la otra mitad del negocio, la que casi nadie menciona: por territorio boliviano corre la ruta terrestre de menor latencia entre el Atlántico y el Pacífico sudamericanos.
Entel opera desde 2024 una red de fibra que une São Paulo con Lima cruzando territorio boliviano. La latencia bajó de unos 150 milisegundos a 55. Menos de la mitad.
Su gerente de tecnología lo dijo así: es la ruta de menor retardo entre ambos océanos, gracias a las condiciones geográficas de Bolivia. Es la única operadora boliviana con presencia directa en Lima y São Paulo, y proyecta llegar a Santiago.
Las dos rutas entre océanos
Esquema, no mapa. Toca cada punto.
Ocre: ruta terrestre boliviana · Terracota: ruta larga y cable congelado · Magenta: cable Humboldt · Teal: puntos de aterrizaje y presencia
16,1 millones de dólares
por Desaguadero y Tambo Quemado
Datos de Entel, de la Agencia Boliviana de Información, de la cobertura de TeleSemana y Mobile Time sobre el proyecto de COTAS, y de la presentación de la red de Comteco. La cifra de Comteco corresponde al anuncio original de esa red y requiere actualización.
Comteco, la cooperativa de Cochabamba, construyó 800 kilómetros de red propia con dos salidas al Pacífico: una hacia Desaguadero, en la frontera con Perú, y otra hacia Tambo Quemado, en la frontera con Chile.
Cuando la presentó, su presidente dijo que era la única cooperativa del país con salida al Pacífico por dos países vecinos. El camino existe. Está construido.
Lo que significa
Un cable nunca fue un caño neutral, porque quien lo tiende elige por dónde pasa, quién lo repara, bajo qué jurisdicción viaja el tráfico y quién puede pedirle acceso legal a lo que circula por adentro.
Por eso Estados Unidos le revocó las visas a tres funcionarios chilenos, y por eso hay barcos merodeando cables en el estrecho de Taiwán, y por eso lo que durante décadas fue un asunto de ingenieros de telecomunicaciones hoy se discute en los ministerios de Defensa.
Bolivia dependió durante años de alquilarle conectividad internacional a mayoristas de Chile y de Perú, y cada paquete de datos que sale de aquí sigue cruzando infraestructura ajena, bajo leyes ajenas, sin que nadie nos pregunte nada.
Ser ruta de tránsito cambia esa posición por completo, porque un país por el que pasan los datos de otros deja de ser solamente cliente: cobra peaje, se sienta a negociar con algo en la mano y tiene por fin una razón concreta, medible en dinero, para exigir que su propio tráfico esté protegido.
Hay algo más grande. El mundo entero descubrió al mismo tiempo que los cables se cortan y que un solo corredor marítimo puede dejar a media región a ciegas.
La respuesta técnica a eso se llama redundancia: rutas alternativas por donde desviar el tráfico cuando la principal falla. Una ruta terrestre, rápida y en medio del continente, es exactamente eso, y Bolivia no necesita competir con el mar para ofrecerla: necesita ser el plan B de Sudamérica.
Lo que nos para
Mientras Chile discute geopolítica con Washington y con Pekín, en Cochabamba la cooperativa que tiene ese camino construido lleva más de quinientos días de crisis institucional.
La violencia empezó el 27 de agosto de 2025, y desde entonces los socios montaron una vigilia en las puertas del edificio de El Prado pidiendo auditorías, mientras los trabajadores administrativos controlaban el acceso. Los dueños de la cooperativa, meses en la vereda, y casi nada de eso llegó a la prensa.
La raíz viene de antes. En noviembre de 2023, el Tribunal Constitucional Plurinacional revocó y declaró nulo el proceso electoral de Comteco de 2021. Desde entonces la legitimidad de quien manda está en disputa.
Recién en abril de 2026 la cooperativa pidió al Tribunal Supremo Electoral que convoque a elecciones totales. El presidente del Consejo de Administración admitió que el conflicto estuvo marcado por hechos de violencia, tomas irregulares y afectaciones a los servicios.
Escribo esto como socia de Comteco, que es también la razón por la que puedo decir lo siguiente: el directorio es hermético y no habla con los socios, no se sienta con ellos, no rinde cuentas y no informa en qué estado está la red que los socios pagaron durante décadas.
Más de 120.000 personas somos dueñas de esa cooperativa y ninguna tiene forma de saber hoy qué se decide en su nombre.
Ahí está lo que nos para. No es la geografía, ni la falta de plata, ni la competencia de Chile.
Es que la institución que tiene el camino al Pacífico lleva dos años sin poder decidir quién la dirige, con el patrimonio de más de 120.000 asociados en el medio. Una red de fibra no sirve de nada si la organización que la administra no puede firmar un contrato.
La cuenta
Haz la cuenta. Tender un cable submarino como el Humboldt cuesta cientos de millones de dólares, años de permisos, estudios ambientales y negociación entre Estados. Bolivia no puede hacer eso, y no lo necesita.
El backbone interoceánico de COTAS se presupuestó en 16,1 millones. La red de Comteco con dos salidas al Pacífico se hizo con cinco. Esas son cifras que un país en crisis puede discutir en una sesión de la Asamblea.
Imagina la otra versión, la que todavía se puede construir: Bolivia como la ruta de emergencia del continente, de modo que cuando se corte un cable en el Pacífico el tráfico de media Sudamérica se desvíe por aquí y alguien pague por ese paso.
Centros de datos instalados donde hay energía barata y clima frío, ingenieros formados aquí para operar esa red en vez de irse a Santiago o a São Paulo, y un Estado que tenga con qué responder el día que le vengan a decir por dónde puede y por dónde no puede pasar su propia información.
La geografía ya nos dio la ventaja, porque la cordillera y la posición en el centro del continente hacen que la ruta más rápida entre los dos océanos pase por aquí, y eso no se compra, no se negocia y nadie nos lo puede quitar.
Lo que falta es todo lo demás: instituciones que funcionen, cooperativas que no se paralicen dos años por una pelea de sillas, una autoridad reguladora cuyas resoluciones se cumplan, y una política de Estado que trate a la fibra óptica como lo que es, infraestructura estratégica, y no como un botín más que repartir.
Chile pelea con dos potencias por decidir quién le tiende su cable. Nosotros ya tenemos la ruta construida y nos paramos solos.
Mientras tanto, mi voz sigue saliendo del país por cables de otros.
Fuentes
- Gobierno de Chile, Subsecretaría de Telecomunicaciones, y cobertura de Ex-Ante, T13 y Radio Universidad de Chile, junio de 2026: aprobación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt por la Comisión Regional de Uso del Borde Costero de Valparaíso, trazado hacia Sídney y Ciudad de Panamá, cronograma de tendido y operación, y estado congelado del proyecto Chile-China Express de China Mobile entre Hong Kong y Valparaíso.
- Ex-Ante, junio de 2026: revocación en febrero de 2026 de las visas estadounidenses del ministro de Transportes Juan Carlos Muñoz, el subsecretario de Telecomunicaciones Claudio Araya y su jefe de gabinete Guillermo Petersen.
- The Diplomat, mayo de 2026, y cobertura internacional de 2025 y 2026 sobre los cortes reiterados de cables submarinos frente a las islas Matsu y en el Báltico, y el promedio anual de fallas estimado por el International Cable Protection Committee.
- Reportes sobre el daño a cuatro cables submarinos en el Mar Rojo en febrero de 2024 y su efecto sobre el tráfico entre Europa y Asia, y sobre los doce sistemas de cable que aterrizan en Hong Kong.
- Entel Bolivia, Agencia Boliviana de Información y TeleSemana, 2025: consolidación de la Red de Fibra Óptica Interoceánica, punto de presencia en São Paulo sumado a la ruta de Lima operativa desde 2024, reducción de latencia de unos 150 a 55 milisegundos, declaraciones del gerente nacional de tecnología Pablo Rocabado, y red de fibra superior a 42.400 kilómetros al primer semestre.
- eju.tv, julio de 2026: integración de Bolivia al Corredor Digital Bioceánico y nodos de intercambio de tráfico en la región.
- Mobile Time, mayo de 2025: proyecto de backbone interoceánico de COTAS con la firma colombiana OSC Top Solutions Group, 1.850 kilómetros y 16,1 millones de dólares de inversión.
- Los Tiempos, octubre de 2017: presentación de la red nacional de fibra óptica de Comteco, 800 kilómetros con salidas al Pacífico por Desaguadero y Tambo Quemado, inversión de 5 millones de dólares y declaraciones del entonces presidente del Consejo de Administración.
- Los Tiempos, 25 de marzo de 2026: jornada de violencia en las instalaciones de El Prado, la vigilia sostenida de los socios pidiendo auditorías, y la denuncia textual de una representante sobre golpes, gasificación y personas heridas.
- Registro audiovisual propio de sala.red sobre el inicio de los enfrentamientos el 27 de agosto de 2025 y la vigilia sostenida de los socios en las puertas de la cooperativa durante los meses siguientes, periodo con escasa cobertura de prensa.
- Los Tiempos, 7 de abril de 2026: solicitud de Comteco al Tribunal Supremo Electoral para convocar a elecciones totales tras más de 500 días de crisis institucional, declaraciones del presidente del Consejo de Administración sobre hechos de violencia y tomas irregulares, y la cifra de más de 120.000 asociados.
- Los Tiempos, noviembre de 2023: revocatoria y nulidad del proceso electoral de Comteco de 2021 dispuesta por la Sala Cuarta Especializada del Tribunal Constitucional Plurinacional.
- Los Tiempos, enero y febrero de 2025: denuncia de un presunto desfalco, retiros en efectivo sin justificación completa, disputa entre autoridades y advertencia del gerente José Luis Tapia sobre el riesgo para el servicio y las deudas con proveedores. Los Tiempos, septiembre y noviembre de 2025: reclamo de los socios por la devolución de aportes y por excedentes no repartidos, y descripción de la crisis como la más profunda en décadas. Las 21 observaciones a procesos de contratación y administración corresponden a la Autoridad de Fiscalización y Control de Cooperativas.
La autora es socia de Comteco y así lo declara en el texto; su condición de asociada no le otorga ningún cargo, representación ni acceso privilegiado a información de la cooperativa. Los hechos sobre la cooperativa corresponden a denuncias y disputas administrativas y judiciales en curso, atribuidas a quienes las formularon, y ninguna persona mencionada ha sido condenada; rige la presunción de inocencia. Las versiones sobre los episodios de violencia son contrapuestas: esta nota recoge la denuncia de los socios en vigilia y la caracterización pública del presidente del Consejo de Administración, y sala.red ha solicitado la versión de las demás partes. Los datos técnicos de la red de Comteco provienen del anuncio original de esa infraestructura y requieren actualización con la cooperativa, a la que sala.red ha solicitado información. La lectura sobre el potencial de Bolivia como ruta de tránsito es interpretativa y se apoya en las cifras de latencia publicadas por Entel y en la cobertura citada.
